Nuestro nombre proviene de una localidad en la Costa da Morte del norte de Galicia, donde la Virxe da Barca, llegó por mar, nada menos que una barca de piedra, y como prueba indiscutible permanecen los restos del navío en el lugar de la llegada, que trajo a la Virgen a esta tierra para dar ánimos al Apóstol en su tarea evangelizadora.

Además estas piedras conservan propiedades curativas, de manera que una de ellas, “A pedra de Abalar” (el casco), puede ser movida por los que están en gracia (los libres de pecado mortal podrán mover con un dedo la piedra del navío), y la otra, “Pedra dos cadrís” (la vela), cura el reuma y las dolencias de espalda de los que pasan por debajo de ella, nueve veces consecutivas. Este conjunto originó un gran número de ritos, leyendas y creaciones legendarias precristianas.

Por esta maravillosa villa marinera, discurre parte de uno de los Caminos de Santiago, el denominado Prolongación Jacobea o Camino Fisterra Muxía, por el que muchos peregrinos después de visitar el sepulcro de Santiago Apóstol, viajaban hasta el final del mundo conocido, el finisterrae de los romanos, siguiendo las mismas vías romanas que según la tradición, emplearon los discípulos de Santiago.

Nuestro mesón restaurante Muxía no puede quitaros el reuma ni liberaros del pecado mortal, sin embargo podemos deleitaros con productos de esta tierra de 1ª calidad, que deseamos sean de vuestro total agrado.